Uno de los aspectos más mágicos que el pensamiento lateral permite es que rompe la estructura normal del pensamiento humano. Esto, solo es posible, si la persona está decidida a olvidar sus hábitos normales aprendidos y a pensar en que hay otros medios para hallar la solución. Y se puede aplicar tanto a la vida personal como en el trabajo. Sin embargo y, aunque parece algo complicado, existen algunos trucos para aplicar y desarrollar el pensamiento lateral de manera creativa en el ámbito laboral.

En primer lugar, para desarrollar esta creatividad en el día a día, se pueden enumerar los supuestos de soluciones inherentes a la pregunta que enfrenta el problema o desafío. Hay que preguntarse cuál sería el enfoque directo con soluciones obvias y directas lo que lleva a uno a cuestionarse ¿qué más puede funcionar? Seguro que ahí estará la solución fácil y que, a priori, no ha venido a la mente.

Otra buena forma de resolver un conflicto es pensar en la solución deseada y de ahí, reconstruir las fases anteriores hasta llegar a la primera de ella lo que permitirá comprender a la perfección los pasos del proceso para llegar a la solución. Hay que imaginarse como si se empezara a ver una película desde el final hacia delante.

Una tercera opción es cambiar totalmente la perspectiva. Por ejemplo, no hay que pensar individualmente desde el yo como único sujeto sino desde otro punto de vista exterior. Otro reto creativo es el de querer obtener la respuesta deseada con sólo formular una pregunta. Si el emisor no recibe la contestación esperada, se frustra. En muchas ocasiones, no es culpa de una mala respuesta sino del propio emisor de la pregunta que no la ha formulado correctamente así que siempre se debe intentar reformular cualquier pregunta al menos un par de veces hasta estar seguros de que con ella, se obtiene la respuesta que desbloqueará el problema. Se pueden incorporar más datos para dar toda la información o, al revés, hacerla más concreta.

Muchas veces para resolver un conflicto en el trabajo, hay que intentar pensar en el departamento que está involucrado y no solo en la tarea individual de determinada persona. Como decimos, para impulsar el pensamiento lateral, hace falta cambiar de lado y ponerse en la piel del otro, es decir, cómo otra persona del equipo o de otro departamento resolvería el problema. Así que de lo que se trata es de impulsar la creatividad y el pensamiento lateral dentro de los equipos, permitiendo un entendimiento mutuo y a una resolución de problemas exitosa dentro de la empresa.

Para fomentar la creatividad y el pensamiento lateral también se suele jugar a las Black Stories, donde se propone a los jugadores enfocar sus propuestas de solución desde varias perspectivas diferentes. Las sugerencias hechas necesariamente no están relacionadas entre sí ni tienen una consecuencia lógica tradicional. Simplemente, los jugadores siguen un enfoque indirecto y creativo.

“La creatividad y la simplificación se complementan enormemente. Es preciso hallar nuevas formas alternativas de hacer las cosas. Este pensamiento de diseño exige creatividad.”La frase del psicólogo y autor Edward de Bono, precursor del concepto pensamiento lateral resume perfectamente la manera en la que deberían hacerse las cosas: utilizando el pensamiento lateral como fórmula para la resolución de problemas sin rodeos, de manera simple.

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