¿Sabías que un 87% de personas usa su móvil como alarma?, ¿sabías que tan sólo un 14% no usa el móvil como distracción ante una situación que produzca inseguridad? o ¿que un 57% hacen scroll vagamente cuando están aburridos?. Si, es la realidad, el uso de los aparatos electrónicos está teniendo un impacto directo sobre nuestras vidas, lo preocupante, el usuario no es capaz de percibirlo.

¿Te has parado a pensar la cantidad de dispositivos electrónicos que usas en el día a día?, posiblemente haya unos cuantos que no son necesarios para llevar a cabo una actividad diaria común. Piénsalo, las personas son capaces de regular el consumo de alimentos cuando quieren alcanzar un estado saludable y ese objetivo se consigue entre otros mediante dietas. Pero… y ¿por qué no hay una cultura de dieta en cuanto al uso de dispositivos electrónicos?

La limitación de aparatos electrónicos va más allá de la reducción en cuanto a uso, también recupera actividades diarias que se han visto disminuidas e incluso borradas de nuestras costumbres. Algo tan sencillo como es la relajación. La constante conexión y transmisión de información nos mantiene involuntariamente atentos, no conseguimos bajar las revoluciones y procesar las cosas con mayor profundidad. A ver, no es necesario revisar contínuamente las redes sociales por miedo a que suceda algo importante y perderlo, tampoco hace falta chequear contínuamente el correo y los stories de Instagram duran 24h. ¡Tranquilidad, hay tiempo para todo!

Cada vez que obtenemos información le damos al cerebro un poquito de dopamina, que le encanta, y poco a poco le generamos una adicción a este estímulo. Esto desemboca en una difícil concentración en otras tareas.

Aparte de eso, hemos perdido la capacidad de hacer actividades muy provechosas para cuerpo y mente, por ejemplo, aburrirnos. Necesitamos aburrir nuestra mente, de vez en cuando claro, para poder analizar situaciones, crear o simplemente pensar. Pero si queremos una razón de peso, el sueño es una. Si acostumbras a tu cuerpo al uso del móvil antes de dormir y nada más despertarte, le estas privando de un descanso profundo gracias al cual su cerebro puede analizar el día y coger fuerzas para el siguiente.

Así que ya sabes, cuando estés en la cola del supermercado y te aburras, en vez de mirar el móvil para matar el tiempo, párate y mira a tu alrededor. Quizás suceda algo inesperado que puede ser interesante.

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