Las nuevas tecnologías han cambiado nuestros patrones de consumo y cada vez es más habitual comprar de forma inmediata en un solo click y de manera recomendada. En 1999 Amazon patentó la idea de poder comprar en un solo clic, guardando en un primer momento todos los datos necesarios del usuario para las futuras compras. En 2017 la patente caducó y otras empresas han podido de forma independiente usar esta herramienta. El consumidor encuentra menos barreras a la hora de hacer una transacción puesto que ya no necesita ni siquiera sacar de la cartera una tarjeta de crédito para realizar la compra. El dispositivo móvil pasa la mayor parte del día en nuestras manos, si no está en ellas lo estamos viendo o notando en nuestro bolsillo. Es lógico pensar que pronto se convertirá en el único objeto necesario para salir de casa, será nuestra herramienta para comprar o identificarnos además de nuestra llave para abrir la puerta de casa, el garaje, el buzón o el coche.

La innovación en este campo va más allá de poder realizar compras rápidas y en cualquier lugar en un solo clic. Pronto será normal comprar a través de la voz o tener compras automatizadas de algunos productos. El internet de las cosas va a permitir que nuestros dispositivos estén conectados y puedan detectar cuando un producto se ha agotado o nos hace falta. Amazon ha anunciado hace poco la incorporación de nuevos productos a su Amazon Dash Button; este dispositivo está conectado por wifi y te permite con un solo clic reponer determinados bienes de consumo diario de una forma casi automática.

Vivimos en la cultura de la inmediatez donde ya no podemos esperar semanalmente a ver un episodio de nuestra serie favorita, podemos dar al play al primer capítulo y consumir el resto de forma automática, dejando solo la necesidad de pulsar una tecla en caso de querer parar de consumir. Además, cuando terminamos de ver una serie, nos aparecen recomendados otros contenidos que seguramente sean de nuestro agrado lo cual te permite acceder a contenidos interesantes para tí de una forma sencilla. Los dispositivos ya no solo nos facilitan el acceso o la inmediatez, aprenden de nuestros hábitos y nuestros gustos. El gran reto ahora es poder encontrar un equilibrio entre el sentido humano y el beneficio digital, poder seguir teniendo la capacidad de explorar. Poder entrar a una librería y sorprendernos con un libro que no buscábamos.

Arquetipos Lab Territorios