Internet ha revolucionado la forma en que concebimos el mundo y las relaciones sociales. Desde pequeños se nos ha dicho que no debemos abrir la puerta a extraños, resultaba impensable alquilar las habitaciones de tu propia casa a personas desconocidas, o subirte al coche de un extraño y compartir así los gastos del viaje.

Pero la imaginación humana no tiene límites y gracias a las posibilidades que brindan las nuevas tecnologías, hoy podemos hablar de nuevos conceptos innovadores y formas de abrir nuestra casa a extraños.

Uno de los conceptos más innovadores es el mealsurfing. Se trata de una nueva moda, consiste en salir a comer a casas particulares y sentarse alrededor de una mesa con gente que no conoces para disfrutar de comidas tanto caseras como profesionales. Este concepto, en España se ha materializado hace unos tres años mediante la plataforma EAT WITH. EAT WITH es un sitio web en el que los anfitriones abren las puertas de su casa y ofertan sus comidas a diferentes precios.

Pero no sólo surge el mealsurfing sino que aparecen una serie de reuniones en casas de particulares donde entre extraños se conversa y comparten diferentes conocimientos. Quizá Cenas Adivina es uno de los ejemplos más claros. Silvia abre las puertas de su casa para reunir a personas que no se conocen pero que les une el querer escuchar hablar y compartir tiempo con el invitado de Silvia de esa noche.

El abrir la casa a extraños también hace que surjan nuevas economías colaborativas. Aparecen nuevos negocios como el alquilar tu terraza a desconocidos. El alquiler de terrazas particulares para organizar eventos, ya sean fiestas de cumpleaños o grabaciones de anuncios, es una tendencia al alza.

Pero realmente, ¿por qué abrimos la puerta de nuestra casa a los extraños? Venimos de haber sufrido una gran crisis económica, y quizá uno de los principales motivos es el rendimiento económico que surge de todas estas iniciativas. Pero también esto ha sido posible al cambiar el concepto que teníamos de vivienda. Antes nuestra casa era nuestro hogar y sólo tenía cabida aquello que nos resultará familiar. Ahora somos capaces de abrir y compartir nuestro hogar con desconocidos sin miedo.

Arquetipos Lab Territorios