A veces he tenido la sensación de trabajar en una compañía de pirotecnia. En el entorno laboral en el que he tenido la suerte de moverme, hemos jugado con todo tipo de recursos para conseguir el wow deseado en el público. Todo el que de alguna forma ha vivido cerca de un powerpoint, ha tenido que usar un amplio catálogo de artificios. Molinillos de fuego que silban destacando una coreografía, haces de luz entrelazados que parecen bailar o lágrimas incandescentes que descienden como la purpurina de colores.

La cantidad de recursos disponible es impresionante. Siempre es necesario tener el equipo adecuado y manos expertas para que la pólvora no se convierta en un enemigo peligroso. La seguridad es lo primero por el bien del espectáculo.Esta semana parece que hemos conseguido dar forma a dos ideas prometedoras. Una de ellas un gran chupinazo, una explosión que sorprende e ilumina todo el cielo y la cara de los asistentes que desde abajo asisten al evento.La otra es una traca, que quizá no tenga la gran explosión del cohete anterior, pero trae cargas uniformes y acompasadas creando una cadencia agradable y duradera, dejando un eco en los oídos y en la mente.

Una más festiva, otra más formativa. Una más cerca, otra más lejos. Pero a veces está bien alejarse un poco de casa para conocer otros territorios. Una vez que se cruza la puerta por qué no ir un poco más allá. En cualquier caso las migas de galleta están para eso, para que no nos perdamos.

En el mundo pirotécnico otro tema importante son las mechas, ¿mejor largas o cortas? Puede ser recomendable ir con la larga si necesitamos tiempo, o con la corta si lo que queremos es ruido y animar a la audiencia rápidamente. El público parece que espera atento deseando que empiece el espectáculo.Cualquier cosa está bien mientras que la pólvora no se moje. Afortunadamente hemos dejado bien cubierto todo el material. Por mucho que llueva esta semana, nada va a conseguir que la chispa no prenda.

Porque el único recurso que no manejamos es el de la cortina de humo. Este no es un show de escapismo, es de adentrismo (dícese de estar dentro de algo, muy dentro, tan dentro como el innbox). No deja de ser curioso meterse en la caja para pensar fuera de ella. Podría ser una caja de música, pero yo no bailo bien y eso ya sería otro post. Me palpo los bolsillos buscando un mechero. 3, 2, 1… Para llegar a los sueños.

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